El contexto
Cartuja Center CITE es, técnicamente, uno de los recintos multiculturales más avanzados de Europa: un espacio pensado para albergar congresos, conciertos, formación y una variedad de unidades operativas bajo un mismo techo físico. Pero su presencia digital no estaba a la altura de esa ambición. La web existente era obsoleta y fragmentada, construida sin una arquitectura de información clara y sin una experiencia de usuario pensada de principio a fin. El encargo, además, llegó con plazos que no contemplaban la complejidad real del proyecto.
Consultoría antes que ejecución
Frente a un plan condenado a fallar, mi primera decisión no fue ponerme a diseñar pantallas: fue detenerme a cuestionar el plan en sí. Le mostré al equipo, con datos concretos, por qué los plazos planteados eran técnicamente inviables, y a partir de ahí renegocié tiempos reales, con margen para hacer las cosas bien. Ese primer paso —pensar como consultor antes que como ejecutor— terminó definiendo todo lo demás.
Con una visión de conjunto del proyecto, diseñé una arquitectura que organiza las seis unidades operativas del recinto bajo un mismo techo digital, coherente y navegable, en lugar de seis sitios inconexos compitiendo por la atención del usuario.